Aranguren le respondió a De Vido

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Con el título “A De Vido lo que es debido…” el ministro de Energía Juan José Aranguren le respondió al diputado De Vido sobre sus cuestionamientos a la actual política energética encarada por el ministro. Ambito Financiero publicó la semana pasada las críticas del ex ministro de Obras Públicas y el descargo fue inmediato a través de una respuesta extensa de Aranguren que se refleja en las páginas de la edición de hoy.

 Aranguren le respondió a De Vido

El diputado De Vido ha escrito nuevamente en estas páginas el pasado viernes acerca de las represas sobre el río Santa Cruz, intentando polemizar con la actual gestión del proyecto, bajo el erróneo título “Los ‘horrores’ del ministro Aranguren”. Es posible que, al responder, le conceda al exministro un protagonismo público que hoy sólo le reservan otras páginas de los diarios, pero aun así creo que los lectores de Ámbito Financiero merecen acceder a información cierta y precisa, y no ser confundidos con expresiones a veces atrayentes pero ajenas a la realidad.

En primer lugar el exministro considera que no dejó un sector energético “en crisis” y lo justifica reiterando la enumeración de las inversiones que se hicieron. Es evidente que no nos vamos a poner de acuerdo y está en su derecho de creer lo que le plazca, aunque los usuarios e inversores energéticos no piensen lo mismo.

Con respecto a las represas sobre el río Santa Cruz, lo que argumenta el exministro sobre el régimen operativo de las centrales, es decir, su operación en “base” (continua) o en “punta” (cuando el despacho lo requiere) y su supuesta relación con el federalismo es un desacierto de tal magnitud que sólo puede explicarse en la voluntad de confundir a la opinión pública, aprovechándose de la complejidad técnica del tema.

La energía aportada al sistema interconectado nacional, con o sin “empuntamiento”, son electrones que no conocen de ideologías y que circulan por los cables de la red dirigiéndose hacia los puntos de consumo de todo el sistema, estén los mismos ubicados en la Patagonia, en la Puna o en Buenos Aires. En todo caso las restricciones para cada desarrollo regional están en el sistema de distribución y llegada a los puntos de consumo y no en el funcionamiento en punta o en base del sistema de generación. De todas maneras, la central denominada “Nestor Kirchner” (NK) operará empuntada; la denominada “Jorge Cepernic” (JC) es la que trabajará en base, lográndose con esta combinación evitar la afectación del régimen del río en todo el tramo aguas abajo hasta su desembocadura en la ría. El conjunto NK-JC tendrá un esquema de funcionamiento muy similar a El Chocón-Arroyito, sobre el río Limay, cuyo caudal es coincidente con el del río Santa Cruz.

Es creativa pero equivocada la mención al equipamiento de reserva como explicación para el exceso de turbinas previsto en el proyecto del exministro De Vido, ya que de haberlo continuado, durante seis meses del año, no funcionarían todas las turbinas. Las paradas por mantenimiento de máquinas de este tipo no deberían ser superior a las dos semanas cada cinco años. Hay que decirlo sin vueltas, equipar de más, significa gastar de más. Y gastar de más en obras públicas suele tener un objetivo, que muchos también lo pueden imaginar.

Lo comentado sobre la energía anual generada es tal vez uno de los puntos que más podría confundir al lector no experimentado. Según el pliego licitatorio con el que se contrató la obra, la generación media anual prevista era de 5.000 gigavatios -hora. Al empezar a desarrollarse el proyecto, la Universidad Nacional de La Plata calculó con precisión que el proyecto tal como estaba conducía a una mayor capacidad de generación del conjunto NK-JC.

¿Qué hubiese pasado si se respetaba el proyecto tal cual estaba? Lamentablemente, se habrían afectado la oscilación normal del Lago Argentino y los glaciares relacionados. Fue por eso que hubo que bajar la cota del embalse de NK en 2,40 metros para desacoplar dicho embalse en forma total del Lago Argentino y además hubo que subir la cota del embalse de JC en 1,80 metros, para evitar que un tramo del río quedara sin agua en parte del día y al mismo tiempo para recuperar energía.

Con este cambio de cotas, imprescindible para no afectar al ambiente, se llega a una energía media anual de 5.245 gigavatios-hora (este número que aporta el exministro esta vez es correcto). Con la disminución de 11 máquinas a 8, la energía media anual será de 5.189 GW-h.

Con relación a otro de los temas que menciona el exministro, me pregunto: ¿qué tendrá que ver la disminución de la ‘potencia de la obra’ con el valor de las cuotas de repago del préstamo? El valor de las cuotas depende del monto del préstamo, de los intereses, de los gastos de obtención del préstamo y del período de repago. La potencia disponible y la energía generada simplemente constituyen la garantía del repago exigida por los bancos chinos. Lo que en cambio no dice el exministro es que las cuotas hubieran aumentado de no haberse introducido los cambios que introdujimos, ya que el costo de capital del proyecto habría aumentado en más de u$s1.500 millones (más los intereses y gastos).

Nuestra administración conoce y respeta la Constitución Nacional, en particular lo establecido en el artículo 31 de la misma. La Ley Nacional 15.336 establece que cuando una represa de este tipo genera electricidad y está conectada al sistema eléctrico nacional (SADI) su explotación corresponde a la competencia del Estado Federal. O sea, el Estado Federal, que además en este caso construye los aprovechamientos hidroeléctricos y pagará por ellos, es quien debe recibir los ingresos por la venta de la energía generada. Así lo dice esa ley, que ya con anterioridad a la Constitución de 1994 contempló los derechos de las provincias por la utilización de sus recursos hídricos, reconociéndoles una compensación del 12% sobre los ingresos por venta de energía, además de su competencia exclusiva en relación con los usos del agua. La modificación del acuerdo original firmado entre la Nación y la provincia de Santa Cruz para adecuarlo a estas pautas legales ya se encuentra en curso, con el consentimiento de la gobernadora Alicia Kirchner.

Para finalizar quiero hacer referencia a la conclusión pretendidamente poética del artículo del exministro, según la cual “Néstor Kirchner soñó el proyecto de las dos represas y Cristina Fernández lo concretó. Lamento desbaratarle el relato, pero los primeros estudios de estos aprovechamientos son del año 1950 y estuvieron a cargo de la firma italiana Etia-Stig.

La realidad, esa inequívoca verdad, nos dice que lo que la administración Kirchner hizo fue licitar las obras en un proceso inadecuado e incompleto, y proponer el cambio del nombre de las mismas. Este Gobierno, después de haber efectuado los cambios pertinentes y

mientras concreta los pasos necesarios para asegurar el cuidado del ambiente, está en camino de hacer que este otro relato finalmente se transforme en una realidad. Le agradezco al exministro De Vido la oportunidad que nos da para marcar acabadamente los cambios introducidos en la forma de administrar el sector energético y nos mantendremos a disposición de los ciudadanos para brindar toda la información adicional sobre el desarrollo del proyecto de represas sobre el río Santa Cruz, que actualmente se encuentra en etapa de estudios tendientes a completar el análisis de sus aspectos ambientales, previo a la ejecución de las obras.

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