Exxon reduce sus reservas probadas de crudo

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Tras haber comunicado el hallazgo de nuevos yacimientos en EE UU y en el exterior del país, mediante un informe, dieron a conocer pérdidas equivalentes a 3,5 millones de barriles en su proyecto de arenas petrolíferas en Canadá Kearl, más la reducción de sus reservas en un 19%, equivalente a 3,3 millones de barriles, transformándose en el volumen más alto desde su fusión con Mobil.

Además, en dicho informe, se estimaron bajas de otros 800 millones de crudo en América del Norte pero, a diferencia de las mencionadas anteriormente, éstas no se clasificaron como reservas probadas. Sin embargo, Exxon se mantuvo reportando una utilidad neta de US$ 7.84 billones en 2016.

La cifra estuvo por debajo de las estimaciones de analistas y un 51% de disminución en el año 2015. En ese contexto, también anunció que profundizará su explotación en shale oil, asegurando estar en condiciones de duplicar la producción, sumando 350.000 bpd de petróleo en la región de la Cuenca Permian, ubicadas en Texas y de Nuevo México, y mantenerla a ese nivel durante décadas, en un voto de confianza para las perspectivas de producción de no convencionales en Estados Unidos. En enero adquirió por US$ 6.600 millones compañías de la familia Bass, con una producción que actualmente en la región es de 140.000 bpd.

Ese aumento llevaría el shale oil proveniente de dicha cuenca, más la formación Bakken de Dakota del Norte, al 20% ó 25% de su producción total de crudo y líquidos relacionados, comparado con el 12% actual. Se podría mantener en una “meseta de producción de varias décadas”, indicó la Exxon.

Exxon expuso el potencial de crecimiento para sus operaciones de shale cuando se convirtió en la segunda gran compañía petrolera en informar que sus ganancias para 2016 estuvieron muy por debajo de las expectativas de los analistas, después de que Chevron hiciera lo mismo.

Por su parte, el segundo mayor grupo petrolero estadounidense, también consolidó sus operaciones en la Cuenca Permian. Las ganancias por acción fueron de US$ 0,41 en el cuarto trimestre de 2016, un 39% menos de los US$ 0,67 del período equivalente de 2015, muy inferior al pronóstico promedio de los analistas de US$ 0,70. El déficit se debió a un cargo de US$ 2.030 millones por la caída del valor de algunos activos de ExxonMobil, principalmente en los yacimientos gasíferos en la región de las Montañas Rocosas de Estados Unidos. Darren Woods, Ceo de Mobile, dijo que los resultados se vieron afectados por “la prolongada caída de los precios de los commodities y el cargo por deterioro del valor de los activos”.

En tanto, Woods asumió el puesto a comienzos del año, en reemplazo de Rex Tillerson, el nuevo secretario de Estado norteamericano, elegido por el presidente Donald Trump.

Exxon advirtió en octubre que podrían ser menores sus ganancias de 2016 y, sin embargo, el cargo de US$ 2.000 millones para 2016 sigue siendo menor que los que han enfrentado muchas otras grandes compañías petroleras internacionales durante la desaceleración.

En tanto, Chevron, informó reducciones de valor de sus activos por US$ 2.800 millones para el segundo trimestre de 2016. Exxon también confirmó que tendría que retirar miles de millones de barriles de petróleo y gas de sus reservas declaradas como consecuencia de la debilidad de los precios internacionales, pero sugirió que la cifra podría ser algo inferior a los 4.6000 millones de barriles que indicó el pasado mes de octubre.

Esa cifra representa aproximadamente el 19% de las reservas declaradas de Exxon a fines de 2015.

 

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