Ecofascistas

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Sin comprender que la energía nuclear es la energía del futuro, que es segura y limpia y que la misma no sólo contribuye a un ambiente más limpio, algunos dirigentes políticos se embarcan en una demagogia que parece no tener fin.

Por Félix Grandet

La energía nuclear, además de crear miles de fuentes de trabajo de la más alta calificación técnica a nivel mundial, contribuye al desarrollo tecnológico del país.

Sin embargo en recientes declaraciones, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves declaró que “aunaremos criterios en defensa del ambiente y en contra del desarrollo de la megaminería y de la instalación de la central nuclear”.

En referencia a los proyectos de desarrollo conjuntos entre Argentina y China que ratificaron acuerdos anteriores, el pintoresco gobernador declaró que  “me opongo por razones obvias (a la planta acordada entre el gobierno nacional y China) y creo que va a ir creciendo la oposición a su instalación”. Los màs agudos observadores entiende que la amenaza es una especie de remedo de las acciones promovida en su oportunidad por el ex gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti en contra de las pasteras uruguayas.

Das Neves alertó que en Chubut “al uranio no lo vamos a sacar ni locos; pasarán por arriba de nuestros cuerpos si quieren sacar el uranio de ahí, porque eso sí que contamina y contamina mal”.

El potencial uranífero de Chubut se concentra en el yacimiento Cerro Solo, ubicado en proximidades de Paso de Indios, mientras que se comprobaron reservas en Laguna Colorada, Laguna Salada y en la meseta central.

Con un discurso retrógrado y demagogo –diríase ecofascista– Das Neves se despachó contra la instalación de una central nuclear en Rio Negro.

Justamente allí donde anida el INVAP, la empresa de tecnología más importante del país. No importa si la estatal INVAP produce reactores y se los vende al mundo, tampoco importa que  Chubut consuma energía de fuente nuclear — o de cualquier otra fuente– generada en otras provincias, lo importante es no enfrentarse a una ciudadanía desinformada que no ve las ventajas que provee la tecnología nuclear ni el futuro del desarrollo y el empleo de las generaciones venideras de la provincia.

Das Neves recordó que la proyectada quinta planta nuclear del país se podría instalar “en Sierra Grande, casi pegada a Península Valdés que es un punto considerado Patrimonio de la Humanidad” es decir en un patrimonio que no es nuestro, sino de otros, de la humanidad. Dijo también que le transmitirá al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, “que conmigo no cuente para nada, porque evidentemente yo tengo una posición tomada en este tema”. Le faltó decir “del otro lado del alambrado, hacé lo que quieras…”

El ministro Ignacio Agulleiro, en tanto, valoró los resultados obtenidos en un informe de la ONU que coloca a Chubut como la segunda provincia con menor desigualdad del país y subraya el índice de sostenibilidad ambiental. “Para mantener y mejorar ese estatus no debe haber centrales nucleares en la Patagonia ni megaminería en Chubut” sostuvo el funcionario, como si las centrales trajeran desigualdad y atraso.

Aseguró luego que el índice ambiental “se logrará mantener y mejorar si se continúa defendiendo la postura de Chubut como provincia no minera y no nuclear, y preservando fundamentalmente el recurso hídrico”. Al parecen, en breve Chubut renunciará también a la extracción de petróleo.

Agulleiro recalcó, en declaraciones a la prensa, que “estamos por el camino correcto en las acciones que estamos llevando adelante por la sostenibilidad ambiental”.

Demostrando una ignoracia supina el ministro Agulleiro resaltó: “Entendemos que esto de la región no nuclear tiene que ver con toda la Patagonia, porque una planta instalada en el límite norte de la provincia (en Río Negro), que tome agua de mar para enfriar los procesos industriales y después que la devuelvan al medio de donde proviene, nos puede perjudicar a todos” y agregó: “Si hubiera algún problema o contaminación nos afectaría a nosotros”.

Mas de cien

El anuncio de construcción de dos nuevas centrales nucleares en la Argentina se enmarca en una tendencia mundial.

De acuerdo a un relevamiento de la Secretaría de Minería, al analizar la proyección de la demanda de uranio en el mundo, se desprende que hay en desarrollo numerosos proyectos de construcción o de extensión de vida útil de antiguas centrales.

Al frente del despliegue de este tipo de recursos se encuentra China, que cuenta con 20 nuevos reactores inaugurados entre 2002 y 2014 y tiene otros 30 en construcción. Lo sigue la India con 6 reactores en construcción y otros 22 planificados o próximos a comenzar, mientras que Rusia cuenta con 9 en construcción y 22 planificados. Por su parte, Corea del Sur, tiene 12 reactores planificados; EE.UU. culminó 19 y tiene otros 5 en construcción.

En Europa, Alemania, España, Hungría, Eslovaquia y Polonia planean extender la vida de sus centrales. Todo un signo de los tiempos

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